La técnica “No tengo una respuesta” con los adolescentes

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La técnica “No tengo una respuesta” con los adolescentes

The-good-wife

Reconozco que en ocasiones la sensación de convivir con alguien que está cambiando me genera cierta inquietud (por decirlo suave) pero sobre todo desconcierto por no saber cómo actuar.

“Y de repente un extraño….” sería sin duda la frase que mejor definiría esta etapa. En mi caso, las sensaciones son de confusión, de meter la pata, de acertar pocas veces y de volver a la adolescencia yo también (por los cambios de humor, quiero decir…).

Hace un par de años me recomendaron una serie que me encantó desde el primer momento, “The good Wife”, y aunque comencé viéndola por temas de mejorar el inglés al final fue auténtico enganche lo que tenía: las historias sabiamente construidas, los personajes tan reales con partes claras y oscuras que van evolucionando, situaciones completamente actuales, humor inteligente y diálogos sin desperdicio.

The-good-wife

Sin duda, de la protagonista me quedo con la relación que mantiene  con sus hijos adolescentes durante todas las temporadas. Y tengo que decir, que me dio ideas muy buenas que yo he aplicado.

No somos perfectos como padres, no tenemos todas las respuestas y por mucho que leamos libros, artículos, estemos al día y un sin fin de búsqueda de información para hacerlo bien, cada casa es un mundo, cada niño es mundo y cada persona es un mundo por lo que lo que funciona en un lado, puede no funcionar en el otro.

A pesar de que mi planteamiento es como conté en un artículo hace tiempo y que reproduce esta semana el blog de Gestionando Hijos muchas veces, no sirve o no es suficiente.

Pero la técnica de “No tengo una respuesta” es la gran salvadora en esos momentos. La primera vez que la usé fue algo así:

  •  “Mamá, hemos quedado para dar una vuelta el viernes y me gustaría ir”

(era la primera vez que me pedía algo así, mi sorpresa fue mayúscula “¿ya?”-pensé. Paralizada, me quedé mirándola fijamente mientras ella me apremiaba con la mirada a que le respondiera….)

  • “¿Me has oído mamá? Que vamos a quedar todos y me gustaría ir…..”(Entonces vinieron al rescate Alicia, protagonista de The Good Wife, y todos los diálogos que había visto en la serie…)
  • “Déjame que lo piense, no tengo una respuesta ahora mismo, no sé qué decirte”. (Su sorpresa fue mayor que la mía cuando me escuchó contestarle esto).
  • “Pero mamá, es fácil, o sí o no”– (ay la deseada inmediatez que tienen estos niños)-….”¿Y cuándo la vas a tener?” (con cara de impaciente me daba tregua pero uy qué listilla….debía darle un plazo y que fuera real porque si no, nos jugábamos temas de CONFIANZA*….cosa muy importante en esta etapa…..)
  • “El jueves te respondo”.

El pedir tiempo es básicamente porque cuando estas desconcertado, vienen emociones cuya base es el miedo y en ese momento no debemos tomar decisiones. Las decisiones, las conversaciones en las que digamos cosas importantes deben ser serias y pensadas….y aunque el tema tampoco era para tanto, a mi me sorprendió mucho porque me resultó demasiado pronto (de esto hace año y algo) y por eso necesitaba pensar y compartir con el otro miembro de la familia.

Creo que cuando no tenemos todas las respuestas ante situaciones que nos plantean tan sorprendentes en ocasiones, antes que dejarnos llevar por la primera respuesta que nos venga a la mente que normalmente será contraria a lo que esperan, debemos pedir tiempo muerto.

Ganamos reflexión, preparar el discurso, generar argumentos y templanza (muy necesaria si es un tema controvertido).

Os animo a practicar la técnica de “No tengo una respuesta” y que me contéis. Por cierto que me acabo de dar cuenta que se parece mucho a la de “No tengo ni idea” que le respondo a David cuando me dice que se aburre y que no sabe a qué jugar….jeje.

hasta la próxima. 🙂

pd1: *CONFIANZA: cuento mucho en el capítulo del libro dedicado a esta habilidad, me parece fundamental ya que los frutos de haberla trabajado saldrán durante la adolescencia. Una clave para trabajarla es decir y cumplir las cosas, no valen verdades a medias ni  mentirijillas piadosas para que no sufran, verdad y sinceridad adaptado a cada edad y confiarán plenamente en nosotros cuando digamos algo.

Podéis escucharlo aquí:

Ir a descargar

p.d2: YA MI PRIMER LIBRO A LA VENTA donde trato estos temas y mucho más, información aquíhttp://www.esferalibros.com/libro/no-seas-la-agenda-de-tus-hijos/

p.d3: ¿Quieres recibir los artículos por WhatsApp? Envíame tu número (con el país desde donde escribes) al mail noelia.lopezcheda@gmail.com y podrás tenerlos todos los jueves. Tu teléfono se usará solo para entrar en la lista de distribución de los artículos. Importante el prefijo internacional, ¡gracias!

1 Comment

  1. […] Créete lo que cuentas. Esto es simple y efectivo. Y si no lo crees, mejor no lo cuentes. No vale. Es difícil con ciertos temas, por lo menos a mi me pasa, por eso también tengo la estrategia de “no tengo una respuesta” como conté aquí (artículo No tengo una respuesta). […]

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