Mamá, quiero trabajar

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Mamá, quiero trabajar

“Mamá a todas mis amigas les han traído los Reyes el iPhone 8”

Silencio.

“ok…¿y?”– mi mirada fue de “dime qué me quieres decir con eso” pero ella no respondió. Sabía de sobra lo que opinaba del tema.

Ya expuse lo que opino sobre los móviles y edades aquí: ¿Móvil a los 12?

Pero hoy no va de esto el artículo sino de algo con lo que últimamente tengo que lidiar y es el concepto: “LO QUIERO, LO TENGO” y añadimos con ironía, “porque yo lo valgo”. Los niños L’Oreal…¿recordáis?

Este concepto (lo quiero, lo tengo) relacionado con los móviles (ahora parece que para los adolescentes en función del móvil que tienes así vales….) en realidad forma parte de esta sociedad consumista en la que estamos todos. No voy  entrar en este debate moral pero sí en otra idea que deriva de esto: la permanente insatisfacción que parece se respira en jóvenes y menos jóvenes.

Las cosas realmente que merecen la pena en la vida cuestan y la cultura del esfuerzo, el persistir para conseguirlas, no venirse abajo….son cosas que están reñidas con el LO QUIERO , LO TENGO. Básicamente porque no entrenamos nuestra mente a valorarlo….vive bajo la gratificación inmediata…por eso, cuando las cosas cuestan algo más de “apretar el botón del móvil y lo tengo”, tenemos el peligro, de tirar la toalla. Y entonces nos encontramos con personas permanentemente INSATISFECHAS….nunca nada es suficiente.

“Creemos que es razonable un móvil normal para que podamos y puedas llamar pero más allá de eso, lo tendrás que conseguir tú”

“Pero mamá, los que me estáis dando no funcionan, están medio rotos….se apagan, no escriben…..” (ha ido cogiendo los que hemos desechado nosotros estos años y es verdad que eran muy cacharros pero hacían su papel).

“ok, pues habrá que arreglarlos”.

De nuevo silencio…. 

Entonces se le iluminó la cara y no dijo nada.

Pasaron varios días en los que yo pensaba que aquello se iba a quedar ahí pero….entonces vino otra vez y me dijo:

“Mamá, quiero trabajar” con una determinación y seguridad que me hizo reír. 

“¿Sí? ¿De qué?”

“Lo que sea, de niñera, haciendo dibujos, ayudándote a algo….”

Es curioso porque a partir de ahí han pasado cosas realmente interesantes. Ha hecho de niñera con sus primos, me ha ayudado a limpiar el spam de la web, ha organizado mis tickets y actualizado en un excel mis gastos, ha recibido encargos artísticos específicos, ha ayudado a organizar una mudanza de la oficina de su tío….el caso es que he ido observándola y curiosamente, sin perder de vista los deberes y demás obligaciones, se ha ido organizando para sacar huecos y “trabajar” como ella dice.

Y sobre todo y lo más importante, HA APRENDIDO A ESPERAR y a esforzarse por lo que quiere.

Mis hijos no tienen paga, les damos lo que necesitan. Siempre que salen, entran o necesitan algo, lo tienen. Todo dentro de lo que consideramos razonable. Así que me hizo mucha gracia que su hermano al verla tan comprometida pidiera también “trabajar”. No podía parar de reír el día que me lo dijo, “vaya currantes me habéis salido”. “Y ¿tú para qué se supone que quieres trabajar?” Le pregunté al pequeño.

“Para tener dinero para mi hucha” me dijo con una sonrisa de oreja a oreja.

Este es un tema completamente personal, de cada familia, es una reflexión que comparto porque sí considero que es importante valorar el esfuerzo, la persistencia, el luchar por lo que queremos, entrenar la fortaleza y no desfallecer….así que la excusa de “quiero un móvil mejor” me ha servido para trabajarlo.

Es indiscutible la falta de “cultura del esfuerzo” que se respira y a largo plazo, para cuando crezcan, es algo fundamental. El cómo decidamos trabajarlo cada familia en casa, es cosa nuestra. Espero que este ejemplo, os haya servido. Espero vuestras opiniones….

Hasta la próxima. 🙂

p.d: sí, ha conseguido un móvil mejor, pagado por ella y de segunda mano. Y está encantada :).

Podéis escucharlo aquí:

Ir a descargar

p.d1: YA MI PRIMER LIBRO A LA VENTA donde trato estos temas y mucho más, información aquíhttp://www.esferalibros.com/libro/no-seas-la-agenda-de-tus-hijos/

p.d2: ¿Quieres recibir los artículos por WhatsApp? Envíame tu número (con el país desde donde escribes) al mail noelia.lopezcheda@gmail.com y podrás tenerlos todos los jueves. Tu teléfono se usará solo para entrar en la lista de distribución de los artículos. Importante el prefijo internacional, ¡gracias!

10 Comments

  1. maria dice:

    Noelia, precisamente hablaba esta semana en el blog de lo que yo llamo los “niños Amazon”, lo quiero y lo quiero ya, el todo a un click.
    Me encantan los progresos con tu hija y cómo consigues darle la vuelta a la situación. Muy crack! Un abrazo,

    Maria Zalbidea/ Cosiendo la Brecha Digital

    • NoeliaLopez dice:

      ¿Sí? No lo he leído….ahora mismo voy. Ay María, y qué complicado es a veces. Cómo tienes que luchar contra la sociedad y la pecera en la que estamos metidos….pero bueno, ahí vamos. Con firmeza, empatía y cariño se logra todo 😉

  2. Gabriela dice:

    Me encantan tus artículos; siempre te leo! Un saludo desde Guatemala!

  3. Monserrat Bonilla dice:

    Me encanta eso de fomentar la cultura del esfuerzo. Lo hemos aplicado con mi hija y nos ha ido muy bien; cuando quiere algo que no está presupuestado le decimos ahorra y compratelo…y le brota la creatividad!
    La otra cosa que hacemos es preguntarle “eso lo quieres o lo necesitas? Ahora cuando salimos y nosotros como papas queremos algo ella lanza la pregunta “lo quieren o lo necesitan? Jajaja

  4. Sonia dice:

    Ja ja ja ja!!! Una lección nueva q aprender! El esfuerzo y la voluntad están presentes en mi jerarquía d valores, así que, enhorabuena por el artículo, Noelia! Y Montse,m pido prestada tu pregunta ” lo quieres o lo necesitas”? También la voy a usar

  5. Salgarita dice:

    Mis padres nos educaron así. Todo requiere un esfuerzo. Y las cosas hay q ganárselas. En casa no se compra nada “porque sí”. Desde que tenía 16 años trabajaba de canguro, ayudando a mi prima vacunando perros y vacas en verano, de socorrista en la playa…. Mientras mis amigas tenían carnét y coche a los 18, yo lo saqué con su ayuda cuando me hizo falta para trabajar. Mi padre me prestó el dinero para comprar mi primer coche. al 0% de interés, eso sí. Y yo se lo fui devolviendo con mi sueldo. NUNCA tuvo que recordarme un plazo.
    No te imaginas lo que agradezco que me hayan hecho ser como soy.
    El otro día mi hijo había tenido un mal día en el cole, volvíamos de un partido y me contaba q su balón de baloncesto estaba pinchado, q lo había hinchado ya tres veces h siempre se lo encontraba medio desinchado. Le dije: venga! Vamos a decatlon a comprar uno! (8€!) y me miró con los pjos muuuuuy abiertos y me dijo: “¿si?? ¿Por qué?? Y yo: “porque te hace falta, no? Y me dice: “sí, mami, pero es que me da no se qué comprarlo así, porque sí”. Me siento un poco mal. Si quieres esperamos a las notas, o a junio, q es mi santo. “. Para que no se sontoera mal, le doje q no era porque sí, q era porque lo necesitaba. Por supuesto, compramos el balón. Y me sentí muy orgullosa. Y me acordé de mi padre!
    GRACIAS NOELIA, por tus post.

    • NoeliaLopez dice:

      Qué grande tu hijo…así es, totalmente de acuerdo. Creo que cuando crezcan, esa manera de pensar les ayudará muchísimo. Porque a veces tienes en la vida y otras veces no, a veces estás arriba y a veces no. Hay que darle la importancia que tiene y no supeditar quién eres a todo lo que tienes así que olé por ti y por tener un hijo que lo valore de esa manera. Un abrazo grande y gracias a ti por comentar.

  6. Patriciacamgo dice:

    Me ha gustado mucho este post, yo trabajé desde los 16 porque quería unos Levi’s, nunca llegué a comprármelos porque cada vez que tenia algo ahorrado me lo gastaba en otra cosa, pero desde esa edad trabajé para tener mis caprichos.
    Muchas veces los padres no dejan trabajar a los hijos para que no pierdan de vista sus estudios, pero yo creo que es totalmente compatible y ayuda a ser mas responsable, a saber lo que cuestan las cosas, a organizarse…en fin valores que quiza no se aprenden en la Universidad.

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